Hacia tiempo quería averiguar si lo que decían de mi amiga era verdad pero por miedo a ofenderla y perder su amistad nunca me había animado a a probar suerte con ella. Me gustaba tanto estar con ella que no quería echar a perder nuestra amistad, solo me faltaba una buena escusa para llevarla a algún sitio y ponerla bien caliente para probar suerte.

A el lo conocí en una de esas salidas a comer sola, tenia puesta mi ropa interior de la suerte y con una presentación fue mas que suficiente para dejarlo impactado. El era el chico que estacionaba los carros pero no me importo para nada después de haber visto el vulto que tenia entre las piernas, regalo que era solo para mi y que iba a exprimir al máximo.

Dos meses saliendo y nunca se me habría ocurrido preguntarle a la muy putilla sobre sus gustos sexuales y cuando por fin me decido la muy zorra me dio una sorpresa que no me esperaba. En medio del club donde estábamos empezó a desnudarse solo para ponerme cachondo, aunque al final terminamos haciendo lo que yo tanto quería.

Estuve trabajando toda la semana y lo que menos quería hacer era salir a la calle así que me puse mi ropa de cama, encendí la tele y me puse a ver una peli de esas mas guarras. ME puso cachonda estar en solo unos minutos y termine masturbándome con muchas ganas sin esperanza de sexo por el momento.
Si eres de los chicos a los que les gustan grande y apetitosas pues Leila puede no solo ser el plato fuerte del dia sino convertirse en tu gran favorita. A ella no le gusta mucho mostrarse en publico asi que veras que le cuesta un poco pero después de perder la vergüenza se convierte en una alta putilla dispuesta a todo por su lefa caliente.
Quien dice que en el campo no hay nada que hacer nunca tubo una vecina como esta a la que le gusta hacer ella misma todo en casa, aunque los chicos disfrutan mucho mirándola simplemente. Ella se pone los pantalones rotos de siempre sus botas y empieza el dia alimentando a sus animales y a su dulce chochito.





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